
El nacimiento de un magnetar explica el brillo extremo de ciertas supernovas, un avance clave para un colega o amigo interesado en astrofísica.

Una supernova revela el nacimiento de un magnetar Flujo de la historia y datos clave
Una explosión estelar a 440 millones de años luz, la supernova SN 2017egm, ha permitido a científicos confirmar por primera vez la emisión de rayos gamma procedentes de una supernova superluminosa. Este hallazgo, basado en datos del Telescopio Espacial de Rayos Gamma Fermi de la NASA, respalda la teoría de que estas explosiones extremadamente brillantes son alimentadas por el nacimiento de un magnetar: una estrella de neutrones altamente magnetizada y compacta. Hasta ahora, la evidencia era indirecta, pero esta observación directa transforma la comprensión de los procesos energéticos en las estrellas más masivas.
La supernova fue descubierta en 2017 en la galaxia NGC 3191, en la constelación de la Osa Mayor. Su luminosidad, superior a diez veces la de una supernova común, permitió rastrear la energía adicional hasta el magnetar recién formado. Los rayos gamma se generan en la nebulosa de viento del magnetar, donde electrones y positrones interactúan intensamente. Aunque muchos rayos gamma son absorbidos y reprocesados en luz visible, algunos logran filtrarse meses después de la explosión, lo que permitió su detección.
El estudio, publicado en 2024 por un equipo internacional, no solo confirma un modelo teórico de décadas, sino que también abre nuevas posibilidades para investigar la física extrema del cosmos. La colaboración entre observatorios espaciales y terrestres, como el Observatorio de Telescopios Cerenkov, podría acelerar futuros descubrimientos. Aunque el modelo del magnetar explica bien la luminosidad inicial, el desvanecimiento irregular de la luz visible sugiere que aún hay procesos complejos por desentrañar, como la caída de material sobre el magnetar o el choque con gas previamente eyectado.
Datos clave
- La supernova SN 2017egm fue descubierta el 23 de mayo de 2017 por la misión Gaia en la galaxia NGC 3191, a 440 millones de años luz.
- Por primera vez, se detectaron rayos gamma procedentes de una supernova superluminosa, confirmando que su energía proviene del nacimiento de un magnetar.
- El magnetar recién formado libera energía a través de una nebulosa de viento, donde electrones y positrones generan rayos gamma que luego se transforman en luz visible.
- Los datos provienen del Telescopio Espacial de Rayos Gamma Fermi de la NASA, con observaciones entre julio y octubre de 2017.
- El estudio fue publicado en 2024 por un equipo internacional liderado por Fabio Acero del CNRS y la Universidad de París-Saclay.
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