
El campo magnético de la Tierra tiene un patrón cíclico que se repite cada milenio, útil contexto para un colega que sigue la ciencia espacial.

El 'agujero' del campo magnético es cíclico Flujo de la historia y datos clave
Un equipo de investigadores liderado desde España ha descubierto que la Anomalía del Atlántico Sur, una zona debilitada del campo magnético terrestre que afecta a Sudamérica y el Atlántico sur, no es un fenómeno reciente ni aislado. Analizando 41 muestras de materiales arqueológicos de arcilla en Sudamérica, el estudio reveló que esta anomalía ya ocurrió entre los años 1 y 850 d.C. y volvió a surgir tras el año 1100, desplazándose desde África hacia América. Los científicos concluyeron que estos debilitamientos son cíclicos y tienen origen en dinámicas profundas del núcleo terrestre.
Publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), el hallazgo muestra que el campo magnético terrestre sigue patrones repetitivos a escala milenaria. Esta comprensión es clave para proteger satélites y misiones espaciales, ya que en esta región la radiación cósmica penetra más fácilmente, afectando sistemas electrónicos y poniendo en riesgo a astronautas. Hasta ahora, la falta de datos históricos en el hemisferio sur dificultaba entender su evolución.
El estudio, liderado por Miriam Gómez-Paccard y F. Javier Pavón-Carrasco del Instituto de Geociencias (IGEO, CSIC-UCM), aporta datos arqueomagnéticos cruciales. Muestra que las regiones de baja intensidad magnética no son accidentes, sino expresiones recurrentes de procesos geodinámicos profundos. Aunque la anomalía actual no pone en riesgo directo la vida en la superficie, su impacto en la tecnología orbital exige monitoreo continuo. Queda por entender con precisión cuándo y cómo se activarán futuros ciclos.
Datos clave
- La Anomalía del Atlántico Sur (SAA) es un debilitamiento cíclico del campo magnético terrestre que afecta a Sudamérica y el Atlántico sur.
- Un estudio del Instituto de Geociencias (IGEO, CSIC-UCM) demostró que la SAA ya ocurrió entre los años 1 y 850 d.C. y se repitió tras el año 1100.
- El fenómeno tiene raíces geológicas profundas y se origina en el núcleo de la Tierra, desplazándose desde el océano Índico hacia América.
- La investigación se basó en 41 muestras de arcilla arqueológica que revelaron patrones históricos de intensidad magnética.
- El estudio fue publicado en mayo de 2026 en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
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